1. Un triunfo para los trabajadores universitarios
2. La comunidad celebra este logro
3. El final de la pesadilla está cerca
Por: Agustín López Cuevas
En un hito para la justicia laboral, la Universidad Autónoma de Chiapas (UNACH) ha recibido una orden judicial para reinstalar a la Dra. Paula Mendoza Nazar, marcando un punto de inflexión en la lucha contra las prácticas laborales injustas ORDENADAS por Faustino Natarén y torpemente implementadas por su equipo de abogados que fueron doblegados por una valiente universitaria que luchó incansablemente para que se respetaran sus derechos y se restituyera su honorabilidad.
Como bien estamos informados, desde la llegada a la rectoría de manera ilegal, Faustino Natarén empezó una cacería en contra de las personas que no pensaban como él y con la ayuda de los directores de unidades académicas y los secretarios generales de los sindicatos se prestaron para traicionar a sus compañeros y servir de comparsa para rescindir a los trabajadores.
Afortunadamente la solidez de los argumentos presentados por la afectada y la torpeza y negligencia del equipo de abogados enviados por Faustino “N” el Usurpador de la Colina a defender una causa perdida, motivo al juez laboral que atendió la demanda, a dar la razón a la Dra. Paula Mendoza Nazar.
La decisión de reinstalación y pago de salarios caídos, emanada de un juez especializado en materia laboral, representa un avance significativo en la protección de los derechos de los universitarios. La Dra. Paula Mendoza Nazar, destacada catedrática de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, se ha convertido en un símbolo de resistencia y justicia tras ser víctima de difamación e injurias por parte de Faustino Natarén y su equipo.
La Dra. Paula, en una reciente entrevista fuera del juzgado, compartió su alegría y subrayó la importancia de este fallo: “Les comparto mi alegría y sé que abona al trabajo colegiado que se ha hecho por tantas injusticias. El viernes 19 de enero de 2024, fui notificada por el juez y la sentencia fue a mi favor. Me tienen que reinstalar y pagar los sueldos caídos”. Sus palabras resuenan con un eco de esperanza para muchos que han sufrido situaciones similares.
Este caso no es solo una victoria personal para la Dra. Paula, sino también un mensaje contundente a favor de la justicia laboral en el ámbito académico. La UNACH, bajo la presión de las acciones injustificadas de Faustino Natarén, enfrentó una situación en la que los derechos laborales fueron cuestionados y vulnerados. La decisión del juez no solo corrige un agravio, sino que también establece un precedente en el respeto a la legalidad y la protección de los trabajadores.
El fallo a favor de la Dra. Paula Mendoza Nazar es un recordatorio claro de que nadie está por encima de la ley. Refleja la fortaleza del sistema judicial y la importancia de mantener un ambiente laboral justo y equitativo. Es un llamado a la reflexión para las instituciones educativas y otras organizaciones sobre la importancia de tratar a sus empleados con la dignidad y el respeto que merecen.
Hoy, la comunidad universitaria celebra este logro. Este caso se ha convertido en un faro de esperanza, demostrando que la lucha por la justicia laboral, aunque desafiante, puede tener resultados positivos. La reinstalación de la Dra. Paula Mendoza Nazar y el pago de los salarios caídos son más que una compensación; son una vindicación de los derechos y una afirmación del poder de la justicia.
Este acontecimiento no solo corrige una injusticia, sino que también fortalece la fe en el sistema judicial y la lucha por los derechos laborales. Es un paso adelante en la batalla por un mundo laboral más justo y equitativo, donde la ley y la razón prevalezcan sobre el abuso y la usurpación.
Compañeros universitarios: El final de la pesadilla que vive la comunidad universitaria ya está cerca.










