Agencia 55

Noticias

Quién le permite a un presunto violentador de una niña comodidades, como un cuarto de lujo en un hospital privado.

Rafael Humberto Morales Serrano es un reo que debería estar llevando su proceso internado en el Penal de El Amate, pero el millonario preso puede estar en una suite de la Policlinica De Especialidades de Chiapas, sin que lo sustente médicamente.

El presunto pederasta fue echado del Hospital General Dr. Gilberto Gómez Maza, pues no existía ningún padecimiento que requiriera hospitalización.
Y como en la corrupción todo es mágico, pues sorprendentemente ahora el violentador de una niña se encuentra internado en la Policlínica, sin que tenga un tratamiento médico, sin que exista una custodia que evite su escape, sin que nadie supervise si en verdad se encuentra en ese lugar, el procesado cuenta con una libertad ilícita y en rebeldía a una orden judicial.
Pero quién se lo permite.
Este es un documento de la Fiscalía General del Estado de Chiapas, que le solicita al Director de la Policlínica de Especialidades de Chiapas informe el estatus médico de Morales Serrano.
Pero para ese nosocomio la orden del Ministerio Público es solo letra muerta, no le importa, ni aunque el mismo Fiscal Jorge Luis Llaven Abarca se los pida, no darán cuenta de su negocio de albergar a un presunto violentador de una niña.
Hasta dónde llega el poder económico y político de Rafael Morales, que puede hacer lo que quiera con la procuración e impartición de justicia de Chiapas.
Hasta dónde alcanza los millones para torcer el proceso penal y tener la impunidad de hacer lo que se le pega la gana.
El presunto pederasta abre las puertas del penal a su gusto y se hospeda donde él quiere, eso es más que corrupción, es ser el dueño de la Ley.