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Empiezan a caer los Verificadores Piratas del Transporte

Empiezan a caer los Verificadores Piratas del Transporte
Desde este espacio dimos a conocer el camino del dinero sucio dentro de la

Secretaría de Movilidad y Transporte

, que involucra cientos de millones de pesos, además de una red de Verificadores «piratas» de Trasporte Público que extorsiona a los trabajadores del volante.

 

Recapitulando, Alfredo **** *****, quien se dice sobrino del Secretario Aquiles Espinosa García, controla a un grupo de Verificadores, que no trabajan oficialmente en dicha Secretaría, a quienes les otorgan uniformes y credenciales apócrifas, con el fin de amedrentar y extorsionar a choferes del transporte público.
Alejandro, con el apoyo incondicional de Ángel ***** *****, Alias «El Mamado», Jefe se Supervisores, ellos realizan el trabajo del cobro de «cuotas» de la Secretaría de Transporte; además, ahora se sabe que el propio Delegación Zona I Metropolitana, Vicente Manuel Patatuchi Ayala, es el que recomienda y tolera a los verificadores piratas para que trabajen de manera ilegal en el municipio de Tuxtla Gutiérrez.
Ante la desesperación de ser descubiertos, Alfredo y Ángel tratan de ocultar sus fechorías y están tratando de implicar a sus verificadores «piratas» en la venta de los permisos de Taxis NP, los cuales se entregaron el año pasado en el estacionamiento del Estado Víctor Manuel Reina, disfrazándolo de un censo.
Ahora los verificadores piratas del transportes, Ovando y Garduz, al igual que Marcos ***** *****, Víctor ****** ***** y Neftalí ***** *****, serán los chivos expiatorios para salvar nuevamente al sobrino de Aquiles y a Ángel, conocido en el bajo mundo como El Mamado.
Este es el formato que estaban utilizando en el «censo» de los taxistas piratas de Tuxtla, los cuales alcanzaron la estratosférica cifra de más de cuatro mil 500 vehículos con este permiso de operar un Taxi de manera ilegal, pero tolerados, por la autoridad de Transporte.
O como dice Garduz: «conmigo se van o se quedan», así que medían las aguas y cobraban desde 30 mil hasta 80 mil pesos por tener este formato y abrirles un expediente, además de pagar su cuota mensual de tres mil pesos.
El Sobrino Alfredo se le está acabando la gallina de los huevos de oro, pues ya no sabe que hacer con tanta corrupción en su espalda, está corriendo a sus verificadores «piratas», sin darles ningún tipo de recurso prometido, les quiere fincar responsabilidad por la venta de los formatos y expedientes NP para taxis, pero al mismo tiempo sabe que de caer Garduz, Ovando, Marcos, Víctor y Neftalí, él también caerá, por lo que ahora están en una disyuntiva, donde la última palabra la tiene el mero jefe Aquiles Espinosa, a quién no le va a quedar otra que sacrificar a su sobrinito consentido y a su mamado, para salvar su propio hueso.

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