y quien la propia
Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas
ha determinado que lo torturaron.
Olaf ahora se la da de muy familiar y en cambio José perdió a su familia ante esta acusación falsa y bajo tortura, pero la Fiscalía General del Estado de Chiapas no quiere acatar la Recomendación de la #CEDH, se niega ha aceptar que José fue torturado y ha pasado 9 años de su vida en la cárcel sin que se le dicte sentencia, violación tras violación de sus derechos humanos y él en la cárcel mientras que Olaf disfruta de su Aguinaldo de Fiscal General.
No señor Fiscal, sus mensajes son huecos e insensibles, su fraternidad es falsa, lo que es real es que su Fiscal de Derechos Humanos, Jesús Ernesto Molina Ramos, es un incompetente y negligente al negarse a aceptar la recomendación.
Fiscal termine de una vez con sus mensajes banales y politiqueros y póngase a trabajar, porque el caso de José es uno de miles que tiene cargando en sus hombros y despida al negligente Molina Ramos, que se debería dedicar exclusivamente al futbol porque de derechos humanos no sabe nada.

