O nos ponemos la camisa de Pueblo Sabio o solo seremos parte de la porra presidencial
Vinicio Portela Agencia55
Nunca he sido muy aficionado al futbol soccer, creo que mi mayor acercamiento a ese deporte fue en el Cbtis 144, porque no nos dejaban jugar básquetbol.
Cuando llegaron los Jaguares de Chiapas Oficial al Estadio Víctor Manuel Reyna, dejé en claro que la inversión del Gobierno de Chiapas era mucha para pagar la nómina millonaria de futbolistas profesionales de la Primera División, que esos recursos se deberían de ir al deporte amateur para crear una cantera de verdaderos deportistas chiapanecos.
Mis amigos Lalo Solís Luján y Carlos Ballinas Arévalo sabrán más del asunto, pero los Jaguares solo tuvieron una buena temporada, de ahí fue un equipo mediano tirándole a mediocre, pero su afición era muy leal, sacrificada y apoyadora a más no poder, pero a la salida del Estado Zoque siempre veía caras largas y tristeza, pocas veces ví satisfacción en la hinchada (espero que así sea el término correcto).
Y disculpen que haga esta comparación deportiva y llevarla al plano de la política, y debo de confesarme, para mí Andrés Manuel López Obrador era un personaje clásico de la política priísta de los años 80´s del siglo pasado, si no era Él no lo podía hacer nadie, es por esa circunstancias que las primeras veces no voté por Él, preferí anular mi voto como una forma de manifestarme en contra del régimen de partidos. Pero no me quiero desviar del tema principal.
Poco a poco me fui convenciendo de que debería propiciarse un cambio, que a pesar que dejó tirado la Jefatura de Gobierno en el extinto Distrito Federal, AMLO podría constituirse en esa figura emblemática para que los mexicanos propiciáramos una revolución de conciencia y de política.
Más que el discurso de López Obrador, lo que me llevó a creer en Morena Sí fue la retórica de los ciudadanos que me informaban de las bondades del candidato y sus propuestas de acabar con la corrupción.
Neta, yo sí les creí.
Por eso es que voté por Andrés Manuel, no voté por Morena Chiapas, y en mi corazón guardo todavía la esperanza de que esa decisión contribuya en algo.
Actualmente mi conciencia me reclama sino cometí un grave error, por votar por el menos peor, porque nadie me engañó o coartó mi libertad, yo solito decidí votar por AMLO, pero también sabía de sus orígenes políticos del priísmo mesozoico los cuales no puede desarraigarse, nuevamente veo al Presidente presentarse como un Caudillo, como el Ser Omnipotente que por su cuenta y solo por decirlo cambiarán las cosas, el que con su Dedo Salvador dará las instrucciones para que se abran las aguas y salvarnos de la corrupción.
Y no mis queridos doctrinales Lopezobradoristas, no es lo que ustedes creen, Yo quiero que le vaya muy bien a nuestro Presidente, repito, en mi corazón existe todavía la esperanza de que recomponga el camino, sin embargo eso no quiere decir que le pase todo, que le aplauda todo y que le justifique todo.
No sé ustedes, pero yo no le puedo pasar que miles de millones de pesos se vayan a los Estadios de Beisbol cuando no hay medicamentos en los hospitales, solo porque es el deporte favorito del señor presidente. No le puedo pasar que le recorte el presupuesto a las Universidades públicas del país para que a Él se le ocurra hacer 100 universidades que nadie sabe dónde están.
No le puedo aplaudir que siga con un aeropuerto que los expertos en aeronáutica a nivel mundial ya les informaron que es inviable, no le puedo aplaudir la construcción del Tren Maya cuando no están de acuerdo las poblaciones indígenas y que los ecologistas han manifestado su desacuerdo con la destrucción de áreas boscosas y selváticas poniendo en peligro a la fauna y flora de la región ya que las locomotoras son de diesel, y a pesar de todas esas oposiciones Él asegura que tiene otros datos, cuando esos recursos se pueden ir al plan de contingencia contra la pandemia del coronavirus, porque seguimos teniendo evidencia documental de cómo el personal de los hospitales y de las clínicas arriesgan su vida por no tener Equipos de Protección Personal adecuados para no contagiarse, o negarse a comprar más pruebas para detectar el Covid19, por qué no se les hace muy raro que mientras
en #EstadosUnidos existan más de 142 mil casos confirmados en #México solo tengamos menos de mil.
Apoco le voy a aplaudir que mientras nos prometió un crecimiento económico de seis por ciento anual estemos en recesión, con un decrecimiento y hay una proyección que caeremos hasta por debajo del menos 5 por ciento a finales de año. Que nos prometió quitar al ejército de las calles y regresarlos a los cuarteles y sucedió todo lo contrario, solo en el papel se terminó la Policía Federal porque se cambiaron nada más el uniforme y ahora militares son los que integran la Guardia Nacional junto con los policías que tanto criticó de corruptos. Nos prometió justicia social pero se niega a recibir a las víctimas de crimen organizado para no manchar la investidura presidencial, pero no la mancha al apoyar al máximo capo de la droga a nivel mundial y lo cubre de humanismo al validad una ayuda para su extradición a México.
Apoco le tengo que justificar que ayude a los corruptos del pasado, a la mafia del poder, porque su letanía que se está barriendo la corrupción como se barren las escaleras ya no es válida cuando se apoya de políticos evidentemente corruptos, como la camarilla de
Manuel Velasco Coello, Eduardo Ramirez, Sasil de León, entre otros, que saquearon Chiapas y ahora los tiene en la primer línea de mando de la 4ta Transformación. Y esto es en el caso de #Chiapas, es seguro que en otros estados como Veracruz y Tabasco se presente este mismo fenómeno de perdonar los pecados corruptos del pasado.Y así puedo seguir mencionado más casos inauditos, como la rifa del Avión Presidencial que no es avión, la cancelación de Aeropuerto de Texcoco que salió más caro pagar las fianzas y multas que construirlo, la compra de cientos de pipas para Pemex y miles de Patrullas para la #GuardiaNacional que fueron en adjudicación directa y nadie sabe de a cómo fue y a quién se le pagó, la compra de medicinas fantasmas para los niños con cáncer, la más reciente afirmación del anillo al dedo que no comento porque estoy lleno de coraje ante esta miserable afirmación, y así muchos más.
En verdad creen que debemos ser cómplices de estos y muchos más actos, que por otorgar nuestro respaldo y nuestra confianza a Andrés Manuel López Obrador ahora debemos ser solo sus aplaudidores y llenarlo de elogios.
La verdad creo que no, la verdad creo que somos una sociedad que le debe pedir cuentas, porque somos un pueblo que está tomando desiciones y demostramos que no las toman por nosotros, porque defendimos el voto y ahora tendríamos que exigirle a cabalidad que AMLO cumpla con su palabra y no se justifique con el pasado o con su oposición.
Cuándo como Pueblo Sabio le vamos a pedir resultados a López Obrador, porque si nos quedamos callados nuevamente Él como político nos va a poder restregar en la cara que una cosa es la Campaña y otra Gobernar, igual o peor que los otros.
En Chiapas soportamos a un Equipo chafa de futbol soccer para ver a nuestras estrellas de otros quipos que venían a jugar, soportamos las tristezas de perder constantemente solo por la dicha de tener primera división en Tuxtla Gutiérrez y todavía protestamos y salimos a las calles a exigir que no se fuera.
Pero en ese misma analogía, por qué debemos ser solo una porra con el gobierno de Andrés Manuel, por qué no nos ponemos la camiseta de ser ese ciudadano que consciente puede pedirle cuantas a la persona que pidió nuestro voto y nuestra confianza.
No, reafirmo, no quiero que le vaya mal a Andrés Manuel López Obrador, sin embargo Él me vale un cacahuate porque al que verdaderamente no quiero que le vaya mal es a la Patria, es a México y sí Él no puede entonces busquemos a otro que no ande de llorón culpando a los demás de sus ineficiencias. Dejemos a un lado al político que prometió y no ha cumplido y veamos que es lo que le hace falta a nuestro país, porque no es más importante una persona que vela por sus intereses a un pueblo que quiere salir de la miseria y la corrupción.

