Como solo las utilizan para la foto y para ser parte de la porra, cómo desde el mandato de un varón que las guían en el coro vergonzoso de “es un honor estar con Obrador”.
Escuchen como desde el escenario de la puesta teatral de la Mañanera, las instruyen a la orden: ES UN HONOR, y luego las reprenden con: NO LAS ESCUCHÉ, para que luego al unísono inicie la alabanza al mesías redentor de los pecados sexenales.
Ante esta muestra de misoginia en cadena nacional, todavía hay muchas y muchos que sigan pensando que AMLO es un humanista y feminista, cuando trata a las políticas como una comparsa mediática de halagos para contrarrestar las protestas de las mujeres en las calles.
En verdad que ver esta escena, este cuadro coreográfico, me entristece saber en qué se han convertido tantas mujeres al lado de López Obrador, solo en paleras sumisas que se mueven y hablan a la orden del patriarca supremo de la #4T.

