«Nuestras vidas importan»
Buenas tardes a todas las personas que el día de hoy nos acompañan en esta manifestación pacífica, en este llamado colectivo de ALTO A LA VIOLENCIA en contra de las personas Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transgeneros, Transexuales, trasvestis, intersexuales, así como de mujeres, niñas y todas aquellas personas que somos víctimas de violencia, agresiones y asesinatos por razones de género y por ser y vivir nuestras vidas.
Las Organizaciones de la Sociedad Civil, activistas y personas defensoras de los derechos humanos hemos convocado para visibilizar las violencias que vivimos cotidianamente en el ámbito público y en el ámbito privado.
Agradecemos a todas las personas que nos acuerpan en este acto de protesta pacífica. A las personas aliadas del periodismo agradecemos siempre su acompañamiento en nuestras denuncias y su seguimiento en todas y cada una las denuncias que desde la Sociedad Civil hacemos.
Derivado de los últimos sucesos de violencias graves ocurridas en el Estado de Chiapas, hemos decidido manifestarnos públicamente para visibilizar todas y cada una de las agresiones, pero también para hacer una exigencia legítima, una exigencia ciudadana para que las instituciones de acuerdo a sus facultades intervengan en el reconocimiento, protección y defensa de nuestros derechos, y lo hagan siempre desde la perspectiva de género y los derechos humanos. A la sociedad en general, exigimos un alto a la violencia en contra de la población LGBTTTI.
Este año, ha sido un año muy difícil para todas las personas por la emergencia sanitaria que nos encontramos viviendo, sin embargo, la violencia por orientación sexual e identidad de género ha sido permanente, el 20 de enero de este año, registramos las tres primeras agresiones: en san Cristóbal de las Casas, Tuxtla Gutiérrez y Venustiano Carranza, las tres agresiones fueron en contra de hombres homosexuales, la primera en contra de un joven que transitaba por la calle, quien fue violentado en su integridad física, siendo arrojado a un río por desconocidos, afortunadamente sobrevivió a sus agresores.
Otra de las agresiones fue al interior de un bar por personal del mismo, por demostraciones públicas de amor y la tercera fue en el espacio público en contra de un chico trasvesti, quien recibió la violencia de personas que lo conocían, la víctima fue gravemente lesionada con un arma blanca.
Seis días después, fue agredida en San Cristóbal De Las Casas, una mujer trans quien lamentablemente murió a causa de dicha violencia, en febrero. Ese mismo mes, otra mujer trans fue asesinada en Tapachula, su cuerpo se encontró en un terreno baldío con evidentes pruebas de violencia.
El 18 de marzo un par de mujeres, fueron agredidas en Tuxtla Gutiérrez, presumiblemente por su orientación sexual lésbica agresiones que provenían de personas que conocían. El 16 de mayo, fue asesinado un chico homosexual en Tapachula, presumiblemente por alguien que lo conocía.
El 14 de octubre, en Tuxtla Gutiérrez, un grupo de mujeres trans trabajadoras sexuales fueron agredidas físicamente por un desconocido que iba a bordo de un vehículo, el desconocido fue detenido pero la policía municipal no activó la implementación del protocolo y dejaron libre al agresor.
El 19 de octubre, igual en Tuxtla Gutiérrez, otro grupo de mujeres trans fueron agredidas con un arma blanca por un desconocido quien las persiguió, las lesionó pero después de una persecución ininterrumpida la policía detuvo al agresor pero el área de Atención inmediata de la Fiscalía General tardó en brindarles la atención porque no llevaban lesiones visibles, esa misma noche, la noche en la que las compañeras trans presentaban su denuncia, VIOLETA desapareció y el día 21 de octubre su cuerpo sin vida fue encontrado en un terreno baldío del ejido Copoya.
Como podemos observar, en Chiapas, las personas LGBTTTI somos agredidas, violentadas y asesinadas por amar y vivir públicamente nuestras realidades. Somos violentadas por la sociedad y por las instituciones que nos niegan, nos invisibilizan y nos impiden acceder a la justicia. Basta del discurso temporal desde los espacios institucionales cuando surge la marea arcoíris en las fechas que hay que hacer pronunciamientos obligatorios sobre el tema. Queremos acciones que nos permitan vivir una vida libre de violencia.
Reconocemos que hay personas e instituciones aliadas a nuestros derechos, pero también es una realidad que persisten las violaciones a nuestros derechos humanos. Los obstáculos aún subsisten, por eso estamos aquí frente a este recinto legislativo porque aquí se encuentra depositada la confianza ciudadana de Chiapas, en este espacio público hay personas que deben representar nuestros derechos y ser nuestras voces.
Siempre que la sociedad se moviliza, las autoridades invitan al diálogo y no a las manifestaciones legitimas de rabia y hartazgo que ellos denominan violentas, por eso estamos aquí de frente y con rabia.

