El caso del Inge Ferras. Dice bien clarito el Código Penal Federal, en su Artículo 250, se sancionará con prisión de uno a seis años y multa de cien a trescientos días a quien: II.- Al que sin tener título profesional o autorización para ejercer alguna profesión reglamentada, expedidas por autoridades u organismos legalmente capacitados para ello, conforme a las disposiciones reglamentarias del artículo 5 constitucional; a).- Se atribuya el carácter del profesionista.Esta acción la ha realizado por muchos años en aspirante a la Rectoría de la Universidad de Ciencias y Artes de Chiapas, Helmer Ferras Coutiño, quien ha firmado como Ingeniero en documentos oficiales, hasta del mismísimo Poder Judicial del Estado de Chiapas.
Aquí le presentamos un documento de Adquisiciones del Consejo de la Judicatura del PJE, con fecha 6 de noviembre de 2013, en el se detalla compra de bienes informáticos, equipos y aparatos audiovisuales, cámaras fotográficas y de video, maquinaria y equipo eléctrico y electrónico y software, según el registro de Compranet IA-907071987-N4-2013.
El Servidor Público responsable de esta adquisición era “Ingeniero” Helmer Ferras Coutiño, en su carácter de Director de Desarrollo e Infraestructura del Poder Judicial del Estado de Chiapas, que además firmó este documento ostentándose como Ingeniero, con sus iniciales “ING”.
Pero cabe aclarar, que Ferras Coutiño es reconocido oficialmente por la Secretaría de Educación como Licenciado en Ingeniería en Sistemas Computacionales hasta el año 2019.
Por lo anterior, y solo con este ejemplo, el “Inge” se ostentó falsamente como profesionista por seis años, lo que encuadra en el delito descrito en el Artículo 250 del Código Penal Federal.
Es increíble que personajes de esta calaña quieran dirigir los destinos de la UNICACH, que no solo mienten sino que cometen crímenes con tal de estar succionando del presupuesto.
Helmer Ferras Coutiño no merece la Rectoría, sino una Carpeta de Investigación por parte de la Fiscalía General de la República.












