#EnSíntesis Vinicio Portela Desde Agencia55 documentamos cómo el #Ombudsperson de la Comisión Estatal de los Derechos Humanos de Chiapas utilizaron documentación apócrifa para acceder a más de 52 millones de pesos del presupuesto de egresos.
(Ver documentos: https://www.facebook.com/Agencia55Noticias/posts/pfbid0KfyinvJazTiUUbpSH3veekL7dDTvjn5ha7zfpvAqQM4qyCK8oirsQVML3s6GnGEnl )
Ahora la solución de Juan Jose Zepeda Bermudez es continuar con la alteración de esos documentos de la Hacienda estatal incluyendo en su firma apócrifa la leyenda «P. O» en los mismos documentos que expusimos.
Sería importante que el Secretario Javier Jiménez Jiménez observe esta situación, pues tanto la firma falsa del Zepeda Bermudez, que funge como Coordinador General del Grupo Estratégico, es FALSA, y ahora la alteración con la adición de la leyenda «P. O», enfatiza que desde su origen los documentos son apócrifos y que los recursos públicos fueron obtenidos de manera fraudulenta.
Ante esta evidencia, es de observar la protección que desde el H. Congreso del Estado de Chiapas y de la simpatía que profesa la Diputada Presidenta Sonia Catalina Alvarez, quien se niega a dar vista al Ministerio Público de la Fiscalía General del Estado de Chiapas y ahora además permiten que se siga alterando dicha documentación donde se sustenta el Presupuesto de Egresos los cuales deben estar auditados por los Legisladores y que evidentemente hay un fraude en su obtención.
Esta acción fraudulenta representan 52 millones 396 mil 819 pesos con 48 centavos, una fortuna en manos de Juan José Zepeda, a quién nadie se atreve a escrutar. ¿A qué le teme Sonia Catalina Alvarez?, o será que hay un esquema para desaparecer todos esos recursos a través de documentos apócrifos.
Lo mejor es que investigue el Fiscal del Ministerio Público para deslindar responsabilidades, de este hecho que apesta a corrupción y coalición de servidores públicos.
Pero qué nos espera a las chiapanecas y chiapanecos con nuestro defensor de los derechos humanos que es un criminal documentado, que puede defraudar hasta la mismísima Hacienda del Estado.










