La relación de estos dos personajes no es solo de una amistad, claro que no.
Carlos Morales creó un contubernio muy cercano con Amet.
Empecemos con que el Zope protegió y le brindó todas las facilidades para que Amet no fuera detenido por haberle disparado con un arma de fuego, por lo menos en tres ocasiones, a una mujer.
Esta acción se encuadra perfectamente en el delito de feminicidio en grado de tentativa, pero Carlos Morales, como Presidente Municipal del Ayuntamiento Tuxtla Gutiérrez, dio la orden a sus policías que lo dejaran en libertad, a pesar de haber sido detenido casi en flagrancia.
Morales Vázquez es un machista y violentador, su paso por la alcaldía capitalina deja decenas de casos donde él brindó protección a los abusadores.
Además, utilizando las arcas municipales Carlos Morales le otorgaba mensualmente más de 93 mil pesos a Amet Samayoa, según por publicidad para el periódico Ultimátum, a través del nombre empresarial de Editora Mosa.
Es por eso que ahora Amet le levanta la mano y lo justa con un grupo de influyentes “ciudadanos” para buscar el apoyo y que repita en la Presidencia Municipal capitalina.
Las cosas no son de gratis.
La libertad, la complicidad y impunidad imperan en esta amistad, que ahora también es electoral.
Entre violentadores y machistas se entienden muy bien.










